Me he vuelto a enamorar

Me he vuelto a enamorar.

Un instante, lo que tarda el titilar de una farola, duró el proceso. Tiene los ojos azul oscuro ribeteados por un cículo negro. Parecen mirarte desde muy lejos, desde donde ningún misterio sorprende, desde la distancia de la vida ganada por segundos.

Tiene once años, va a todos lados sentada en el carrito, ya demasiado pequeño para su tamaño, empujada por la fuerza, increíble fuerza, de su madre.

Tiene parálisis cerebral.

La conocí en una manifestación, donde a las mujeres, además de sus complementos, las embellecen su determinación y su lucha.

Cruzó su mirada con la mía primero y la mantuvo después. Yo ya estaba rendido, pero ella remató. Su sonrisa, torcida, se abrió sincera como nunca jamás he visto otra. El brillo de sus ojos se multiplicó por mil y espasmó de placer al recibir la mía.

Noté como su cuerpo se contraía y como, sin tener que explicarle nada, captaba cada sentimiento de solidaridad, cariño y apoyo que había dentro de mi, en mis ojos, en mi alma.

Su agradecimiento.

Mis palabras, esa cosa tan futil y superficial, no entorpecían la comunicación. Era una lucha, un abrazo de sentimientos, de ánimas.

¡Maldigo la hora en la que nombré a mis palabras portadoras de mis sentimientos!

¡Maldigo la hora en la que olvidé como se traspasan las sensaciones, las verdaderas!

Pero me he vuelto a enamorar. Me he vuelto a enamorar y eso lo cura todo. Me he vuelto a enamorar de alguien que no necesitaba escucharme, que sabía leer mi alma y conocer mis sufrimientos así como yo taladraba los suyos.

-¡Le has caído bien!-alcanzó a decir su madre-.

Laura, así se llama, la escuchó con otro espasmo y una nueva sonrisa.

¡Eso ya lo sabíamos ambos!

No recuerdo qué le dije, no era importante, pero jamás olvidaré el cielo que tenía en sus pupilas ni el alma que respiraba a cada bocanada de aliento.

Estuvimos poco tiempo juntos, pero sé que no me olvidará como yo no la olvidaré a ella jamás. No me miró al despedirnos, estaba luchando con su rebelde cuerpo por mantenerlo dentro del carrito, excitado por la emoción, alegre, feliz.

Sabedora de que se llevaba un trocito del alma de un hombre íntegro que la supo conocer a través de sus ojos, y convencida de que me dejaba esa dosis de humanidad que había perdido y tan necesaria es para Ser Humano.

No he dejado de pensar en ella desde ayer.

He soñado que las relaciones humanas perdían la palabra y se transformaban en un intercambio puro de sentimientos. Que la lengua no estropeaba jamás una buena intención. Que el significado no se expresaba, que se sentía. Que el corazón quedaba a la vista y las razones flotaban de ser a ser. Que no había que explicar nada. Que el sufrimiento de unas personas se adivinaba por las otras y llegaba a sentirse como propio. Que el amor no eran cuatro letras.

Todo eso he soñado, porque me he vuelto a enamorar.

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15 respuestas a Me he vuelto a enamorar

  1. Javier dijo:

    Es muy bueno

  2. No me extraña…ni un poco, los ojos son la puerta de entrada al corazón, precioso post, talento y corazón a partes iguales!

  3. Wifredo Rizo dijo:

    Muy tierno y muy sensible tu relato. Me ha gustado. Gracias por enviármelo.

  4. Susi dijo:

    Otra vez deteniendo el momento Juan. Me gusta mucho cuando lo haces. Gracias.

  5. Muchísimas gracias a los cuatro por los comentarios y, sobre todo por el tiempo empleado en leerlo. Es tan escaso el tiempo… No debería faltarnos como nos falta, ni a Laura, que también le faltará. Claro que mucho menos debería faltarnos la capacidad de entendernos unos a otros.

  6. Silke Pil dijo:

    Los que hemos tenido la suerte de conocer y disfrutar a alguno de esos seres mágicos como tu Laura, sabemos de lo que estás hablando, El que yo conocí se fue hace tres años, su corazón, tan grande, tan hermoso, ya no pudo soportar más un cuerpo de 37 años, dañado y castigado por la enfermedad y las operaciones. Teníamos la misma edad, nacimos con pocos días de diferencia y ya de niña, al mirarle a los ojos, descubrí en él esa belleza que has descrito maravillosamente. Era así, justo así.
    Me he emocionado al leerte, me has recordado su mirada, la que nunca cambió, hasta el final de sus días. Su sonrisa. Nadie jamás me ha vuelto a sonreír como él lo hacía.
    Gracias Goli.

  7. Feli Pérez dijo:

    Yo también tuve la suerte de conocer y convivir con un ser mágico. Era la personita más agradecida y más cariñosa que jamas haya conocido. Si, es verdad, se llevan ese trocito de alma que tu mencionas. Que bien que has sabido reflejarlo, con esas palabras tan bonitas.

  8. Nidia dijo:

    Comprendo tanto lo que comparte. Es como ir caminando y mirar al otro y sonreir. Quizás jamás nos volvamos a encontrar pero no fue necesario detenerse, ni saber su nombre, ni nada más. Sólo atesorar ese suspiro de encuentro en la luz de la mirada y la dulzura de la sonrisa.Muy bello.

  9. Raúl Fernández dijo:

    Que más se puede decir si ya lo dijiste todo con tan pocas palabras Juan. Tu historia se siente verdadera, no hay duda alguna que esa sensibilidad solo se logra cuando tuviste la suerte de verlos y no solo mirarlos.
    Ya sabes que tu relato me llega especialmente al igual que a otros que aqui escriben y tu pluma es tan precisa que logra con su recorrido transmitir lo que algunos no sabemos como decir.
    Muchas gracias por tu talento y los momentos que logras hacernos vivir. Extraordinario.

  10. Susa dijo:

    Jo, Oli, qué ternura. Un abrazo de corazón.

  11. Geminiana dijo:

    Qué manera de describir el alma, qué forma más transparente de sentir los sentidos, qué extraña sensación la de perder la costumbre y qué alentadora tu forma de recordarnos cual es la más pura esencia de un ser.
    ¿Qué habrá más bonito que la vida que lucha por estar viva?

  12. Zirha dijo:

    Es dificil mandar en nuestros sentimientos, yo tambien me enamore, al verlo por primera vez senti algo extraño y segun nuestra relación fuen más proxima me di cuenta de que algo estaba pasando. Una persona magica, llena de amor y sentimientos. Me quede enganchada y aun lo sigo. Cuando él me viene al pensamiento, no se distinguir “quien depende de quien”……Precioso lo que has escrito querido Oli.

  13. mamenflow dijo:

    No. El amor no son cuatro letras.

  14. Geminiana dijo:

    Que los seres humanos dejemos a un lado las palabras y nos comuniquemos por sentimientos deja de suceder cuando perdemos la inocencia y “ganamos” los miedos. Benditos aquellos que aún dejando la pureza de la infancia atrás se mantienen agarrados a ella, a su más pura esencia. Benditas todas las Lauras del mundo, y benditos aquellos que aún se comunican con ellas en su mismo idioma. Bendita empatía Juan, la tuya.

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