Rocío y tú.

El unicornio de detuvo. Escuchó y supo que era el sitio. Alzó la vista y, fijamente, deleitó sus sentidos con las sensaciones que los cuerpos celestes dejan en aquellos que levantan la vista, los que buscan soñar.
La noche, azul estrellado, húmeda, fría, clara a pesar de la oscuridad, imbuía de paz todo lo que rodeaba. El ensordecedor ruido del silencio encogía su corazón hasta convertirlo en un puñadito de sensaciones. Pero eso era lo que él venía a buscar cada vez que necesitaba ser realmente feliz.
El unicornio es el animal más feliz de la tierra, o del mundo, teniendo en cuenta las extensiones que cada uno es capaz de darle.
Nadie le puede atrapar. Nadie encerrar. Nadie alcanzar. Nadie someter. Nadie dominar o dirigir. Es inmortal. Bello. Sus ojos claman por bondades. Los ojos siempre claman los sentidos de los corazones.
Es el Ser más feliz.
Enterrado en un blasón verde de naturaleza, rodeado de una espesura arrebatadora, el unicornio calla y permanece inmóvil. No oye porque no escucha. No necesita hacerlo, suele disfrutar oyendo sus mecanismos personales, sus latidos, su respiración, como si fuera música en esos momentos tan puntuales y deseados.
El unicornio es el ser más feliz y cualquiera pensaría, con todo el derecho, que es debido todo lo descrito. Pero no es así.
Al unicornio lo hace feliz su capacidad de imaginar.
En silencio, se está abstrayendo de su mundo, en este caso también un mundo feliz, aunque abandonado por el protagonista. Su mundo se ha vaciado con la huída del unicornio a sabiendas de que seguirá siendo un mundo feliz porque volverá a él nuestro ser. Todos los mundos llegan a su fin cuando quien los habita se marcha.
¿A dónde ha ido?
El unicornio ha entrado en una gota de rocío. Retoza con la frescura y la nitidez de lo que sus ojos ven dentro de ella. Los colores allí no son nunca de un solo color. Todos se mezclan, los brillos se confunden unos con otros hasta hacer indivisible la gama cromática que ofrecen las gotas de rocío. Como en los ojos del unicornio, como en tus ojos. Sus patas caminan por la circunferencia perfecta, pulida hasta la extenuación y, aun así, nunca resbalan. Dentro de una gota de rocío no se oye nada, realmente ni siquiera se ve nada, todo se siente. De adentro a fuera.
¿No has entrado nunca a una gota de rocío?
En las gotas de rocío nada tiene importancia. No más que la que tiene el mero hecho de existir para estar ahí. No son como las gotas de agua de lluvia. Esas gotas caen y arrastran impurezas, o las levantan al caer. El rocío se crea en el lugar en el que se posa y escoge el lugar más bello para posarse. Quizá sea que el lugar donde se posa se convierta en el más bello cuando lo hace, pero, el caso, es que no hay lugar con gota de rocío que no sea el lugar más bello. El rocío se crea todas las noches, o casi. Está aquí, donde tú vives, donde duerme un niño, donde tus ojos miran. No hay que pedir permiso ni pagar entrada. Solo hay que entrar. Como el unicornio.

Esta entrada fue publicada en Cuentos y relatos. Guarda el enlace permanente.

10 respuestas a Rocío y tú.

  1. wifredo rizo chico de guzmán dijo:

    Enhorabuena, Juan. Me ha encantado tu escrito, lleno de sensiblidad.De tranquilidad, de paz.
    Hoy ando chungo. Se cumplen ocho años que mi íntimo amigo el Piño, en mi corazón más que un hermano, se marchó, pero para siempre. Como para siempre ocupará un lugar en mi corazón.
    Gracias, por tu hermoso relato, y por esa sensibilidad que tanto dosificas… con lo fácil que es prodigarla.
    Te echamos de menos y espero verte más.
    Recibe un cordial saludo. Wifredo.

  2. Geminiana dijo:

    Cómo me gusta aprender palabras nuevas…imbuir😉
    Todos los mundos llegan a su fin cuando quien los habita se marcha… que bonito!
    Y entrar en una gota de rocío…esa ya es el no va más! Una metáfora muy acertada, Juan, muy dulce.
    Muy muy guapas letras, muy guapo el mensaje… y muy alentador saber que aún existen unicornios que navegan por gotas de agua “pura” del rocío…(temía que se hubieran extinguido)…
    Plas, plas, plas!!!!!!!

  3. claudio rizo dijo:

    Antes de que se me olvide, Juan: “De dentro a afuera”. ‘Afuera’ nunca lleva la preposición ‘a’ delante. Adentro y afuera son adverbios que se usan en las acciones de movimiento. Entiendo que la frase la has elegido “estática”, en cuyo caso sería “De dentro a fuera”. Si la idea fuera haberle dado movimiento a la acción que describes, quizá procediera “De adentro afuera”, pero siempre sin preposición ‘a’. No lo des al 100% verdadero. Te lo aporto como sugerencia para que lo contrastes.
    A lo que vamos:
    El texto me parece precioso. Te dije que tenía ganas de leerte y no me has defraudado. Toques muy sensibles, rozando las palabras y las sensaciones, poco a poco… invitando al lector en ese camino hacia lo lírico, y hasta poético, en ocasiones, incluso con cierta apariencia de reverencia por el uso de las palabras tratando de armonizarlas con los bonitos tránsitos por que tu texto discurre.
    Me ha gustado, Juan, especialmente…
    Un abrazo y, lo dicho, valora la sugerencia que al inicio te hago. A lo mejor que equivoco yo, pero lo hago con buen propósito. Lo sabes.

  4. Gracias a los tres.
    Wifredo yo también espero con muchísimo gusto que me veas y verte, aunque a veces no te guste, que también debe caber.
    Geminiana, para ti no tengo palabras, que quieres que te diga. A los unicornios les pasa como a los mundos, mientras alguien piense en ellos no se extinguirán nunca.
    Y Claudio. Me he informado por estos mundos y tienes razón en que está mal y en los datos de movimiento o de situación, pero la acepción acertada es otra. Ni la tuya ni la mía, ( que voy a cambiar ipso facto). Según San google en varias entradas sería correcto “de adentro a fuera” y lo voy a editar ahora para que no se me olvide. Muchas gracias por hacerme ver el error.

  5. Reme.M.M. dijo:

    Precioso Juan, me ha encantado. Una abrazo.

  6. He leído otros relatos tuyos antes, y ¿Cómo no decirlo? Eres excelente escribiendo y describiendo las maravillas que surgen de tu imaginación. Tus historias tienen luz, optimismo, humanidad o una realidad dura como piedra. Eso he visto en lo que escribes, y aunque algunas veces leí que te consideras un aficionado, para mí eres como un profesional no asumido.

    Llegar a ser feliz como tu unicornio no parece difícil, pero como el humano abandona esos caminos al crecer, le parece imposible luego. Claro, siempre quiere seguir adelante en lugar de conservar algunas cosas tan importantes como imaginar y maravillarse de las cosas simples de esta vida.

    Felicidades por tu escrito, estimado
    Un abrazo

  7. Nidia dijo:

    Hola, qué tal?
    Te cuento que buscando sobre gotas de rocío, llegué hasta aquí . Y así, la causalidad colma una vez mi espiritu. Precioso texto. Gracias por compartir.Bendiciones.
    Nidia

  8. Nidia dijo:

    una vez más…así va…

  9. Mira Nidia, probablemente nunca jamás vuelvas a entrar en este blog. Pero, especialmente a gente como tú, gente que navega y encuentra, va dirigido lo que escribo. No se quien eres, de donde eres, qué te gusta, qué no, Pero las redes te han traído, y eso significa que esto que está escrito es inmortal, no como yo. Muchas gracias por este comentario. Créeme que vale miles de millones de millones.

  10. Mayte dijo:

    Siempre hay y habrá personas que escriban bien, escritores más o menos famosos…
    Escribir con el corazón y el alma juntos no todos los saben hacer, y tú lo haces.
    Sabes dejar huella en cada un@ de los que te leemos.
    Un fuerte abrazo *Juan sin miedo*.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s