Es.

Un amigo me ha enviado esta reflexion. No he podido evitar  pedirle que me permita publicarla aquí, es mi primera firma invitada. Juan Carlos es una persona importante* e influyente, pero sobre todo es una persona.

 

“Siento no poder ser más entusiasta y positivo. Las reflexiones, aun siendo a veces negativas e incluso equivocadas, son imprescindibles”

 

Esperando la luz.

Desde la más absoluta sinceridad, pido a mi inconsciente que me haga saber el por qué de estar aquí y para qué.

Sí, apelo a él, porque el consciente, lo palpable y sufrido, no hace más que oscilar entre la maraña de un mundo deshilachado y maltrecho. Una forma de existencia que languidece día a día, como el propio cuerpo material  desechable ¿De qué nos ha servido y nos sirve la supuesta sabiduría?

Estamos abocados de nuevo al más rotundo fracaso. La sociedad no hace otra cosa que revolcarse en una orgía de miseria, sangre y egoísmo atroz. Miles de seres sucumben cada minuto ante la mirada inmisericorde de otros muchos millones que nos autoproclamamos “hermanos”. La barbarie, hoy, está mucho más refinada que antaño. Las fórmulas de liquidación del “otro”, se han ido mejorando,  anestesiando la conciencia, uno de los pocos atisbos de humanidad que nos quedan.

Somos rehenes de nuestra propia ignorancia. Nos seguimos dejando arrastrar por cantos de sirena, cantos orquestados por los que siempre han manejado los instrumentos más innobles y destructivos; el engaño, la mentira, la hipocresía y el cinismo. En definitiva: nos hacen bailar bajo la batuta que dirige una orquesta de MALDAD.

Aquellos que se esconden bajo Oropeles de supuesta bondad, de un paternalismo patético y ridículo hasta decir basta. Esos que se arropan con  despojos de religiones insidiosas, remendadas a través de los tiempos por y para sus propios intereses. Todos esos que gritan para acallar su ignominioso vacio sentimental y moral, son los verdaderos responsables del nulo avance ético existencial, el verdadero, el que no hace falta que nadie nos haga aprender, porque, sí, nace con nosotros de forma innata, pero se nos muere entre las manos, porque apenas lo dejan respirar, porque lo establecido es la “verdad”, su verdad, esa manipulada y ajada de tanto exprimirla, y la inmensa mayoría, seguimos aceptando patrañas, sintiéndonos débiles e incapaces de afrontar tanta insidia y denigración. ¿Indignados? Deberíamos sentirnos avergonzados, ultrajados y menospreciados. Llegan momentos difíciles, como siempre ha sucedido cuando la orquesta desafina demasiado, y sus patrocinadores se empeñan en que siga haciéndolo porque les reporta más beneficios.

Somos todos iguales, venimos y nos marchamos con el mismo ropaje, o sea, ninguno. Por eso no se ha de admitir que en una vida tan corta, sean los de siempre los que nos marquen el compás de la existencia.

 

Importante: consecuente, honesto, íntegro y valiente.

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5 respuestas a Es.

  1. Malena dijo:

    Sublime, sencillamente sublime.

  2. Alicia dijo:

    Esta reflexión extraída de lo más hondo, demuestra la capacidad de sufrimiento de una persona sensible y comprometida con el entorno, en todos los ámbitos.

    Alguien que sabe escuchar y aceptar a los demás, apreciando el valor de la vida.
    Alguien incapaz de quedarse impasible frente a las sinrazones.

    Alguien que defiende sus ideales con genio y denuedo, pero también con amargura.

    Alguien que no quiere su libertad esclavizando a los demás.

    Alguien con corazón y con conciencia, de nombre Juan Carlos.

    Gracia por compartirlo.

  3. belen mañez dijo:

    Me gusta la reflexión, el removimiento de conciencias es necesario, pero a mi me falta actitud para seguir adelante y un punto de optimismo realista que es absolutamente necesario para levantar la cabeza y ver el futuro de nuestros hijos , solamente con esa actitud podremos salir de este impass en el que estamos metidos, porque que no se le olvide a nadie, esto no ES, simplemente ESTÁ PASANDO…

    Belén

  4. Javier Muñoz-Pellín dijo:

    Honeste vivere, neminem laedere, suum cuique tribuere
    Principios del Derecho Romano, atribuidos a Ulpiano y recogidos en el Digesto.

  5. ¡Increíble reflexión! Resume muchos de mis propios pensamientos, pero explicados de manera tan magistral, directa y crítica que me haría quitarme el sombrero… si tuviera uno.

    Aunque pueda sonar negativo, aquellos son los hechos: Estamos hundidos… y bastante. Tal vez cruzamos el punto de no retorno, como mucha gente dice; tal vez no, como dicen las personas más positivas y esperanzadas en que cualquier problema puede tener solución, sin importar el paso del tiempo… pero el hecho está en que todos asumen que las cosas están mal… pero muy pocos quieren darse el esfuerzo por hacer el cambio.

    Se vienen tiempos que quizá no nos imaginábamos. Tal vez el final, tal vez al fin un cambio real. Yo no lo sé; pero si sé que debemos hacer algo colectivamente: Pensando en todos. Si viene el final, podrá decirse que intentamos cambiar, aunque fuera tarde; si logramos salir de nuestro abismo, tal vez se debió en gran parte a aquel supremo esfuerzo.

    Mis felicitaciones al autor y a Juan Gabriel por compartirnos estos pensamientos. Hay que seguir pensando… pero también actuar. Yo también le veo un final sombrío a la humanidad (creo que nos lo tenemos más que merecido)… pero esperanzarse de vez en cuando a nadie la hace mal.

    Saludos

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